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Transcripción del video

Como ya hemos mencionado varias veces, la Primera Guerra Mundial estalló en 1914, y su comienzo se debió a que Austria-Hungría utilizó el asesinato del archiduque Francisco Fernando como pretexto para declararle la guerra a Serbia. El 28 de julio de 1914 Austria-Hungría le declaró la guerra a Serbia, y si hubiéramos sido analistas militares en esa época habríamos dado por supuesto que esa iba a ser una intervención rápida y que por eso Austria-Hungría estaba ansiosa de declararle la guerra a Serbia. Los austrohúngaros pensaron que sería muy sencillo dejar a los serbios fuera de combate. Austria-Hungría era este imperio que está aquí. Tenía una gran economía, un enorme complejo militar-industrial y un gran ejército. Serbia era un país mucho más pequeño y mucho más pobre. También había peleado en varias guerras recientes, y estaba muy mal equipado, así que cualquier analista militar habría pensado que esta sería una guerra corta. Pero las cosas no resultaron como esperaban los austrohúngaros. Y puede considerarse como una gran victoria, como una enorme sorpresa, que los serbios pudieran refrenar a los austrohúngaros. Los serbios resistieron. Esto no quiere decir que no fuera un enfrentamiento increíblemente sangriento. Hubo varias ofensivas a lo largo de la frontera con Serbia. Los austrohúngaros tomaron Belgrado por poco tiempo, y luego los serbios la recuperaron. Mientras tanto, decenas y centenares de miles de personas estaban muriendo. Pero los analistas militares de finales de 1914 habrían quedado sorprendidos porque Serbia logró resistir, a pesar de estar menos preparada y a pesar de ser un país más pequeño. Pero la suerte no acompañó a los serbios a lo largo del siguiente año. Para 1915, otros beligerantes —aparte de los austrohúngaros— decidieron combatir contra ellos. Concretamente los búlgaros, quienes antes de 1915 estaban tratando de averiguar en qué bando de la guerra les convenía estar, y que recientemente habían tenido varios enfrentamientos con Serbia, el más reciente en 1913. Los búlgaros ansiaban recuperar un poco de territorio, así que en 1915 se sumaron a la guerra del lado de las Potencias Centrales. 1915 llegó a su fin con una ofensiva conjunta entre los búlgaros, los austrohúngaros y los alemanes contra el pequeño país de Serbia. El interés de los alemanes, aparte del hecho de que estaban apoyando a sus aliados, los austriacos, era que querían tomar el control de las vías férreas entre Berlín y Constantinopla. Esas vías pasaban por Serbia, por lo que si lograban sacar a este país de la guerra, los alemanes podrían enviar suministros con mucha mayor facilidad a su otro aliado, el Imperio otomano. Así que, en octubre de 1915, tuvo lugar la ofensiva conjunta que está señalada en este mapa, justo aquí. Este es el 3.º Ejército austriaco. Este es el 11.º Ejército alemán. Este es el 1.º Ejército búlgaro. Este es el 2.º Ejército búlgaro. Su ofensiva conjunta fue una gran victoria para las Potencias Centrales. Lograron entrar en Serbia, aunque resulta realmente sorprendente que haya sido necesaria tanta fuerza para poder avanzar sobre Serbia. Pero finalmente terminaron por ocupar todo el país y pusieron en fuga al ejército serbio. Lo único que salvó a los serbios fue que algunos miembros de su ejército pudieron escapar a Montenegro y Albania, y algunos civiles fueron evacuados por los Aliados, por la Entente, para poder recuperarse y luego formar parte del frente macedonio. Así que, en 1915, las Potencias Centrales entraron en Serbia. Para cualquier espectador, en ese momento Serbia estaba prácticamente perdida. Justo cuando eso estaba sucediendo, los Aliados reconocieron que Serbia se encontraba en una situación difícil. A finales de 1915, las tropas francesas y británicas empezaron a desembarcar en Salónica, justo aquí, con la intención de ayudar a las fuerzas serbias. Pero no pudieron llegar y entrar en acción a tiempo para evitar lo que sucedió en octubre de 1915. Algunas fuerzas francesas lograron desviar la atención del 2.º Ejército búlgaro, lo cual ayudó en cierta medida a la retirada serbia, pero básicamente los Aliados empezaron a concentrar sus propias fuerzas aquí, en Salónica. Esto es interesante porque estamos hablando de esta región que está aquí, en la Macedonia griega, y a esas alturas de la guerra, Grecia había permanecido neutral. El rey Constantino I era partidario de apoyar a las Potencias Centrales, mientras que el primer ministro —y estoy seguro de que voy a pronunciarlo mal— Venizelos era partidario de apoyar a los Aliados. Así que empezamos teniendo esta especie de desconexión entre ambos, por lo que el primer ministro dimitió. Pero tenía un apoyo activo, sobre todo en la Macedonia griega, y, obviamente, entre los Aliados. Así que, en 1916, hubo un golpe de Estado a favor de Venizelos en la Macedonia griega, particularmente en Salónica, que había sido ocupada por los Aliados aunque Grecia seguía manteniéndose oficialmente neutral. Entonces tenemos un golpe de Estado a favor de Venizelos, lo cual condujo a una situación muy interesante. Después del golpe, la Macedonia griega quedó bajo el control de los partidarios de Venizelos y de los partidarios de los Aliados, mientras que el resto de Grecia se mantuvo leal al rey, el cual era partidario de apoyar a las Potencias Centrales aunque no quedaban claras sus razones para hacerlo. Así que los aliados empezaron a ponerse un poco enérgicos al respecto. En 1917 iniciaron un bloqueo sobre el sur de Grecia. Obviamente, los bloqueos siempre infligen muchas penurias, tanto económicas como humanas, sobre los civiles, pero esto obligó a Constantino I a exiliarse en junio de 1917. A esas alturas, toda Grecia estaba ya del lado de los Aliados, así que en este mapa que muestra las Potencias Aliadas —las Potencias de la Entente —, y las Potencias Centrales, Grecia, que está aquí, aparece representada como una Potencia Aliada, aunque en 1917 seguía siendo neutral oficialmente. Solo hasta que Constantino I partió al exilio, Grecia se convirtió formalmente en un país aliado. Ese era el panorama en 1918. Por un lado estaban las fuerzas serbias, reagrupadas en lo que a estas alturas podría ser llamado el frente macedonio. Serbia había sido derrotada por las Potencias Centrales, pero sus fuerzas se reagruparon en Salónica. Habían sido evacuadas a Salónica, en la Macedonia griega. También tenemos el ejército griego, que ahora estaba del lado de los Aliados, y los ejércitos británico y francés. En septiembre de 1918 estaban listos para pasar a la ofensiva, pero es necesario que recordemos lo que estaba sucediendo en el resto de Europa en ese momento. Tal vez recuerdes que en agosto de 1918 comenzó la Ofensiva de los Cien Días que marcó la victoria aliada en el frente occidental, así que la noticia ya había llegado hasta allí y la moral estaba alta entre los Aliados, no así entre las Potencias Centrales. En septiembre de 1918 tuvo lugar la ofensiva aliada proveniente de Grecia, concretamente de la Macedonia griega. Y fue todo un éxito. Los Aliados consiguieron recuperar Serbia, y de hecho algunas fuerzas británicas lograron avanzar hacia el este y recuperar Constantinopla. Así que el frente macedonio formó parte del frente occidental en general y ayudó a poner fin a las pretensiones de las Potencias Centrales en la Primera Guerra Mundial. Este frente terminó con un armisticio. Como sabemos, en noviembre de 1918 se produjeron armisticios y ceses al fuego en todos los frentes principales porque los Aliados habían ganado la guerra.